Viernes cinéfilo: Peter y el dragón.

¡Buenas un viernes más, brujines! Este viernes vengo a traeros una reseña de una película Disney –sí, como yo, ya me conocéis, jeje- pero cuya versión original, curiosamente, nunca llegué a ver. Hablamos de “Peter y el dragón” o, en inglés, “Pete’s Dragon”.

Peter y el dragón (Sensacine)

En esta cinta nos encontramos a Peter, un niño de apenas cinco años que, tras un accidente de coche en el que sus padres fallecen, queda desamparado en medio del bosque; con la compañía, eso sí, de su inseparable libro: “Elliot se pierde”, la historia de un perrito que se pierde al irse de excursión con su familia. Pero ni una sola de las criaturas se atreverá a tocar a Peter mientras el dragón de Millhaven, criatura solo dada a conocer a unos pocos elegidos, lo proteja. Así, Peter crecerá durante los 6 años siguientes corriendo por los bosques y con la única compañía de Elliot, el dragón. Hasta el día en que un grupo de leñadores llegue demasiado cerca de su guarida…

El clásico de 1977, llamado igualmente, hay que decir que también era una película de personas y dibujos animados, solo que en ese caso el dragón era un dibujo y en esta nueva versión, es completamente digital. De hecho, como primer detalle destaca que no es una criatura escamosa como cabría esperar, sino una especie de gigantesco perro con alas. Para mí, los detalles del procesamiento digital son casi perfectos, desde los párpados hasta el colmillo partido, pasando por la humedad de la nariz o el movimiento del pelo y las orejas.

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Respecto a la trama, me ha parecido una historia tremendamente entrañable –aunque sigo sin entender la malsana manía de Disney con matar padres de protagonistas, de verdad- con un final incluso mejor de lo que esperaba, sin spoilers. Las interpretaciones, tanto de adultos como niños, son muy buenas, y no sabría destacar una en concreto. Karl Urban, que interpreta a Gavin, es una de mis grandes debilidades en el cine aunque suela hacer de malo o semi-malo en casi todos sus papeles; se salvan Éomer, pobre hombre lo que sufre :P, y Cupido en Xena que bueno, siendo el dios del amor no iba a ser malo encima. A Bryce Dallas Howard la descubrí en Jurassic World como la rígida antítesis de Chris Pratt, que raro es el papel que no hace de guasón y “sinvergüenza” a lo Han Solo, y lo cierto es que aunque me parece que tiene unos ojos demasiado fríos, es una actriz muy prometedora. Y por supuesto, Robert Redford, sigue siendo un maestro indiscutible a pesar de los años.

Duración, la justa para que la película pase amena y sin hacerse aburrida en ningún momento. Hay ternura, acción, amistad, cariño, calor familiar y conciencia sobre la Naturaleza. Un combo perfecto para mayores y pequeños, tanto para aquellos que les gusten las historias más tradicionales como los fans de lo digital.

Le doy un 4 sobre 5 y… ¡nos vemos en la próxima!

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